Mi niña
- Micaela Gutiérrez Coll

- 6 feb
- 1 Min. de lectura
Más de lo que imaginamos, ya está pasando.
Tengo ganas
de volver a encontrarme con esa niña que fui
y contarle
todo lo que está pasando en mi vida.
Estoy segura
que ni en nuestros mejores sueños
hubiéramos imaginado esto.
Pero lo soñé tanto...
lo pedí tantas veces...
que por momentos me digo:
cuánta magia hay cuando nos alineamos con lo que deseamos, con lo que sentimos auténtico.
Y aunque a veces
no tengo respuestas inmediatas,
confío.
Confío en la vida.
Confío en el proceso.
Confío en mí.
Hay días
en los que siento el corazón salirse del pecho,
las ganas de gritar,
de bailar,
de saltar.
La emoción me atraviesa,
me desborda,
me envuelve.
Y me pregunto:
¿cómo fue que durante tanto tiempo
no me sentí así?
Mi corazón estaba retraído.
Encapuchado por capas
que no me dejaban sentir.
Pero cada capa que solté
me fue aligerando,
y al mismo tiempo,
me devolvía la sensibilidad.
Si hace unos años
me hablaban de expansión,
no habría sabido qué decir.
No habría podido imaginar
que se sentía así.
El pecho…
expandiéndose de emoción.
El cuerpo…
vibrando entero.
Y yo…
finalmente,
sintiéndome viva.
Con amor,
Mica
¡Gracias por leer!
Si algo de lo que leíste te hizo sentido, te invito a suscribirte gratis para recibir las próximas publicaciones.
Este espacio existe gracias al tiempo, la energía y el compartir honesto.
Si en algún momento algo de lo que escribimos te acompañó, podés apoyar la Bitácora con un cafecito ☕




Comentarios